domingo, 11 de enero de 2015


Preocupado, como queriendo evadirse por primera vez de su hábito reflexivo, abrió el diario y comenzó a leer las noticias que hoy importan: escándalo, horóscopos, farándula. No podía lograr tranquilidad. – ¿Qué es lo que me inquieta tanto? – se preguntó, con la angustia propia de quién busca los por qué y no los encuentra. Clavó su mirada en su taza de café ya frío, encendió otro cigarrillo, su cabeza estaba en la nada y a la vez en todo. Suspiró, como resignado, y agarró de nuevo el diario, lo abrió al azar y leyó abajo, en un rincón aislado, la insignificante noticia: “Cierra la última florería de la ciudad”. Se vistió, se puso el abrigo y salió al trabajo pensando que a partir de ese día, la ciudad se marchitaba y su gente como si nada.

1 comentario:

  1. De todos tus escritos, amé la simpleza y la profundidad de este... las dos últimas oraciones son realmente sublimes.

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